La Copa América volvió a Uruguay en las ediciones de 1923 y 1924. En la primera, Uruguay llegó puntera junto a Argentina al duelo final del cuadrangular, por lo que quien ganara ese cotejo obtendría la Copa. ↑ Tal circunstancia dejaría a Ginola y Cantona, dos de los mejores jugadores de la selección francesa y que ha dado la historia del fútbol, sin haber disputado nunca una Copa Mundial. La actuación de la selección en el torneo europeo y su derrota en la primera ronda de eliminación dejó en el seno del vestuario del combinado nacional la sensación de que el grupo de jugadoras no se había gestionado de la mejor manera posible para llevar a las futbolistas a competir por objetivos mayores, como levantar el torneo europeo, una meta factible, consideran, dada la calidad del equipo.




